Caso real · quemono.com
Quémono: de medir facturación a medir beneficio.
Tienda online de moda infantil y ceremonia, con taller propio. Así se gestiona su publicidad: con la cuenta completa de cada campaña y los resultados en tiempo real.
- Las cifras son las de las campañas que gestionamos hoy, no una promesa.
- Se actualizan cada mes con la misma cuenta que verás en tu panel.
- Sólo ratios: lo que deja cada euro invertido, no la facturación de la tienda.
Campañas de Google Ads de la tienda online Quémono · últimos 30 días · actualizado el 22 de septiembre de 2026
Es la cuenta real de las campañas que gestionamos hoy, con el mismo método que verás en tu panel. No es una promesa: cada negocio tiene su margen y su punto de equilibrio.
El punto de partida
Un solo número, y no era el nuestro
Durante años, la publicidad de Quémono la llevó una agencia que medía la rentabilidad con un solo dato de Google Ads: el «valor conv./coste». Si era mayor que 1, decían, la tienda ya ganaba dinero.
Pero ese número es facturación. De cada vestido vendido hay que quitar el IVA, el coste de la tela, la confección y el envío, y después la factura de la agencia. Nadie hacía esa cuenta. Y los cambios de presupuesto había que pedirlos: subir lo que funcionaba y bajar lo que no dependía de que el dueño estuviera pendiente.
Escalentia empezó por hacer esa cuenta.
Qué cambiamos
Cuatro cosas, en este orden
- Medición propia
- Cada compra, cada WhatsApp, cada llamada, cada chat de la web y cada cita en el showroom quedan registrados con la campaña y el anuncio que los trajeron. Con medición que respeta el consentimiento de cookies de los visitantes.
- Un valor para cada acción
- Una compra vale lo que deja después de IVA y coste. Un WhatsApp o una llamada valen según cuántos acaban en compra, con el ticket medio y el margen de la tienda. Lo pactamos y lo revisamos cada trimestre.
- Presupuesto por beneficio
- Cada campaña se lee por lo que deja, no por lo que factura. Sube la que lleva treinta días dejando beneficio; baja o se apaga la que no. Cada cambio queda escrito con su cifra: «subimos de 14,50 € a 17,50 € al día porque la campaña lleva 30 días dejando 9,83 € de beneficio por cada euro invertido».
- Vender lo que conviene vender
- No es lo mismo un complemento con mucho margen y en stock que un vestido que hay que confeccionar bajo pedido. Las campañas empujan lo que más deja y menos complica el taller.
Lo que medimos en Quémono
Cada una de estas acciones tiene su campaña, su anuncio y su valor. Son las mismas que mediremos en tu negocio, adaptadas a lo que tú vendes.
- Compras en la tienda online, con su margen real por producto.
- Mensajes de WhatsApp de quien pregunta por una talla, un plazo o un arreglo.
- Llamadas desde el anuncio y desde la web.
- Conversaciones del chat de la web.
- Citas en el showroom pedidas desde la web.
- Formularios de contacto y de venta a otras tiendas.
Lo que enseña este caso
Que campañas «rentables» según el informe pueden no dejar nada, y que otras que parecen flojas son las que sostienen el margen. Que sin medir cada acción con su valor no se puede decidir dónde invertir. Y que la única forma de que una agencia mire tu beneficio es que cobre de él.
Por eso Escalentia cobra del beneficio que dejan las campañas, hace la cuenta completa antes de gastar un euro y la enseña en tiempo real.
2
negocios nuevos al mes, como máximo.
Hagamos la cuenta de tu negocio.
Te decimos, con tus números, si la publicidad te puede dejar beneficio y cuánto. Sin compromiso y sin siglas.